miércoles, 12 de febrero de 2014

El Reino Milenial 2nda parte

El Ángel con la llave del abismo y la gran cadena

 En el capítulo 12 del libro de Apocalipsis, verso 1 y 2  nos presenta  la visión del alumbramiento, enfoca el pesebre y la persecución del niño Jesús y a su vez los intentos  de matar al Cristo durante su ministerio de 3 años y medio.  Ver  (Mateo 2:16 y 4:1-17)  El propósito de Juan al presentarnos la imagen de (Apocalipsis 12:3-5) es para que los creyentes inciten su mente   y puedan entender el momento en que el “hombre fuerte” es atado.
En el vs 3 dice: “También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenia 7 cabezas y diez cuernos y en su cabeza 7 diademas;” El dragón es Satanás y las 7 cabezas son los últimos siete papas y los diez cuernos se refieren a los 10 reinos o las tribus góticas del cual nació Roma, ver como Ref. La mujer vestida de sol vs. La fémina vestida de púrpura.  Ahora veamos el vs.4 que dice: “Y su cola arrastraba la 3era parte de las estrellas del cielo y las arrojo sobre tierra. Y el dragón se paro frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto naciese”. Este vs indica el momento en que Satanás es echado por tierra junto con sus ángeles. También nos presenta a la mujer, que como ya sabemos es representativo de la iglesia y nos muestra el nacimiento de la iglesia nuevo testamentaria (los doce apóstoles) y como fueron perseguidos por el imperio romano y luego por el poder político, religioso del sistema romano papal. Veamos el vs.5: “Ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono”.

En el vs. 5 Juan nos transporta al momento del nacimiento de Jesús, y luego su resurrección,  a esto se refiere “arrebatado para Dios y su trono”.  Debemos entender que Dios por medio de Juan nos lleva en su relato al pasado, presente y futuro pero sin un orden cronológico, esto tiene un solo propósito: para que los entendidos comprendan. Veamos el vs.6 “La mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustente por mil doscientos sesenta días” Nuevamente Juan nos presenta la iglesia que huyó al desierto, el desierto significa fuera de organismos religiosos sin ataduras y en total dependencia de Dios quien es que sustenta. Compara con (1era de Reyes 17:1-16).  Simboliza también el anonimato, ya que la iglesia no es una estructura arquitectónica, ni un organismo religioso, es el conglomerado de creyentes que solo por la gracia de Dios reconocen a Jesús como su salvador.  Para ser sustentada, ésta es la promesa hecha a los apóstoles antes de Jesús ascender al cielo. (Ver Hechos 1:4).

A través de 2 mil años la iglesia ha sido sustentada por el Espíritu Santo, el cual sustentará hasta el retorno de Cristo.  Analicemos la revelación de (Hechos 1:7-8, Apocalipsis 12:7).  “Después hubo una gran batalla en el cielo, Miguel  y sus ángeles luchaban con el dragón”, antes y después registra el histórico evento, preservado para la eternidad del triunfo y resurrección de Cristo y acenso al cielo y el desahucio judicial de Satanás y sus ángeles, Satanás fue arrojado a este abismo confinado por mil años, pero no prevalecieron ni se hayo ya lugar para ellos en el cielo.  El libre acceso de Satanás concluye cuando Cristo asciende al cielo y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero, este fue arrojado a la tierra, notemos “fue arrojado” revela un pasado, no un futuro.  De acuerdo a la historia el Apocalipsis fue escrito en el año 96 d/c.  Estamos claro que Juan reconocía que el vivir, el morir y la resurrección de Cristo era la gran cadena que desahuciaba al dragón del cielo y lo confinaba con grilletes celestiales a este globo terrestre. 

Es por tal razón que presenta las ataduras y el desahucio en un pasado, ya que había transcurrido 63 años y medio de este evento.  Y oí una gran voz del cielo que decía: “Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, por que ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche” (Apocalipsis 12:10. Ver Job 1:6).  “Vi un ángel descendía del cielo con la llave del abismo” (Apocalipsis 20:1).  La descendencia caída desde Adán hasta Cristo estaba confinada, condenada a muerte, el pecado la había encadenado, la había separado de Dios.  Satanás era el carcelero que los mantenía atado con el pecado.  Desde Adán hasta Cristo “nadie” había podido darle a las exigencias divinas una perfecta obediencia.  El ángel que descendía del cielo era Cristo.  “En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa sin esperanza y sin Dios en el mundo”. (Ef. 2:12-17).

Cristo siendo en forma de Dios, “no estimo el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojo de sí mismo, tomando forma de siervo, en carne y sangre”. (Fil. 2:5)  Cristo tomó nuestro lugar, vivió una vida pura y santa y nos sustituyó en la muerte y muerte de cruz.  Ver (Filipenses 2:5, 3:20, Colosenses 1:21).  Aunque esta cadena de (Apocalipsis 20) era una gran cadena solo contaba con "33 eslabones y ½".  El vivir, el morir y la resurrección de Cristo, treinta tres años, periodo transcurrido desde que Cristo asciende al cielo hasta su segunda venida. (Hechos 1:10-11).

  En la literatura hebrea todo periodo de 40 años a 7,000 años se le llamaba milenio, esta interpretación se aplicó hasta el año número 100 años d/c. Ver ref. Diccionario Ilustrado de la Biblia pg.423.  Juan escribe el Apocalipsis en el año 96 d/c.  Todavía en ese tiempo esta aplicación era correcta.  Analicemos nuevamente: “y prendió al dragón”, lo arrestó lo confinó por mil años.  La expresión “lo prendió”, lo ato esta expresada en un pasado.  La expresión no dice: lo confinará o lo atará, en un futuro;  si la expresión de Juan va dirigida a un pasado esta establece que el evento ocurrió cuando Cristo asciende al cielo, como así lo establece en (Apocalipsis 12:5).  De hecho Juan expresa un pasado por que el Apocalipsis fue escrito en el año 96 d/c y las ataduras ocurrieron 63 años antes con el vivir perfecto y el morir de Cristo, sus 33 años½  de vida.  (Apocalipsis 20:3)  “y lo arrojó al abismo”, pasado; no dice y lo arrojará al abismo, futuro.  Notemos el énfasis en un pasado, “y lo encerró”.  Esto es para mentes despiertas,  (Daniel 12:10).  Satanás  era “el hombre fuerte” que confinó al hombre caído a este abismo terrenal y le puso su sello y lo tuvo como posesión hasta la resurrección de Cristo. Comparemos con (2nda Corintios 1:21-22, Efesios 1:13, 4:3).  “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor  a los que son suyos;  y: Apártese de iniquidad todo aquél que invoca el nombre de Cristo”. (2nda de Timoteo 2:19, Apocalipsis 7:3). Dios nos ha sellado con el Espíritu Santo de la promesa y Satanás no tiene poder sobre su propiedad, porque está atado para hacerlo. ¡El no puede engañar a los que tienen el sello del Dios vivo!                                                                                                                                                 Hermano mío, lo único que te da poder de no ser engañado es depender del sacrificio de Cristo, este no es opcional, ni negociable, no tiene añadiduras, es solo por gracia, no depende de días de adoración, no depende de obras humanas, es solo por Cristo.  De la misma manera que Satanás  fue atado, también será desatado. (Apocalipsis 20:7)  No obstante el Espíritu de Dios viene con la encomienda de sellar el remante de sus hijos(as), este sellamiento dura 110 días y concluye el día 1,260.  ver (Daniel cap. 12), este día es cuando el dragón es desatado.

Repasemos brevemente, el ángel con la llave del abismo y la gran cadena es Cristo, encierra seis mil años de maldad y pecado y los pone sobre su espalda al cumplir obediencia perfecta a la ley. Prende al dragón con su cadena (33 años ½ de vivir perfecto) y lo confina a esta tierra sin tener acceso a la presencia del Padre para acusar a los hijos de Dios. “Y fue lanzado fuera el dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.  Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo por que ha sido lanzado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche.” (Ap. 12:9-10 / Job 1:6).

  Ahora leamos Apocalipsis 20:3  “Y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos los mil años y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo”.   Analicemos en detenimiento el verso 3. Satanás fue arrojado a tierra, Dios puso su sello sobre él; ¿Que significa esto? En la muerte de Jesús se le efectuó juicio y ahora es reo de muerte esperando su sentencia. Cristo le quito el botín (nosotros) fuimos liberados del yugo y por mil años (que están ya transcurriendo)  es encerrado, pero debe ser desatado por un poco de tiempo para que selle a los que son suyos. Ver (Ap. 13:4-9   En el vs 4 de Ap. 20), el apóstol Juan nos traslada al juicio de Dios; “y vi tronos y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y las almas de los decapitados por causa del testimonio de Dios, los que no habían adorado a la bestia y a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus mano; y vivieron y reinaron con Cristo por mil años.” Cuando Juan nos muestra el juicio de Dios nos presenta a la iglesia ya glorificada frente a la presencia del Cordero. Aquí encontramos la razón porque el periodo milenial no ocurre después del levantamiento, sino que está ocurriendo ahora, desde el ascenso de Jesús hasta el presente. Tenemos la obligación de preguntarnos: ¿A quienes Dios le dio la facultad de sentarse a juzgar? En el verso 4 lo indica: las almas de los decapitados, (esto son los mártires, muertos, asesinados por el testimonio de Dios) los que no habían adorado a la bestia y a la imagen y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo por mil años (estos son los creyentes que no siguen doctrinas de hombres ni se hacen de imagen en el cielo y en la tierra, aquellos que siguen a Dios y no a hombres.)  El apóstol Pedro declara en su primera epístola: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable, vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia” (1era de Pedro 2:9 y 10). Estos son los que reinan con Cristo mil años, comparece con (Apocalipsis 6:9). El apóstol Pedro escribió en presente continuo en los versos 9 y 10, “Mas vosotros sois” no dicen serán, en futuro, después de la glorificación, como se ha divulgado en los templos en la actualidad, “pueblo adquirido por Dios”, ¿Como fuimos adquiridos por Dios? La respuesta es sencilla, sin derramamiento de sangre no hay perdón de pecados; Jesús derramó su sangre, Dios nos compró por medio de Cristo. ¡Aleluya!  Y no queda ahí, hubo un propósito para adquirirnos: “para que anunciéis las virtudes de aquel que nos llamo de las tinieblas a su luz admirable”  ¿Que mas podemos pedir los creyentes, sino que sus hijos  anuncien el reino de su Padre? Estamos reinando y eso significa reinar en la era milenial.  ¿Necesitan más pruebas?  Leamos (Mateo 28: 18 al 20) “Jesús se acerco y les hablo diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.  Por tanto id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.” Jesús le dio la autoridad a los discípulos, la iglesia naciente, porque su Padre le había otorgado la autoridad y El se la impartió a su iglesia, le dio la potestad y autoridad de predicar, bautizar en el nombre de su reino como embajadores y sus representantes. ¡Si lo explicado anteriormente no es reinar, entonces no se que esperan los creyentes concerniente al Reino de Dios! Pero si aun alberga duda vuestro corazón, veamos el evangelio de (Marcos 16:17) lo que le describe Jesús a sus discípulos y por consiguiente a nosotros: “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echaran fuera demonios; hablaran nuevas lenguas (¿no ocurrió en el día del Pentecostés?) tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos y sanaran.”  Continúo insistiendo, ¿Acaso lo descrito anteriormente,  no es reinar, acaso no es tener potestad y autoridad, no estamos reinando con Cristo ahora?

El Reino Milenial 1era parte

La identidad del Ángel de Jehová y el “hombre fuerte”

Cuando vino a mis oídos por vez primera la doctrina de un milenio, después del levantamiento de la iglesia, no tuve ninguna preocupación, dado que este evento ocurriría después del advenimiento, los fieles en aquel momento ya estarían transformados y morando con Cristo como reyes y sacerdotes. (Apocalipsis 1:6)  ¿De qué preocuparse?  Si en aquel momento somos salvos para siempre.  Pero había una interrogante que daba vuelta en mi mente, no le veía ningún sentido a esta doctrina.  ¿Cuál sería el propósito de Dios traer como una película los recuerdos de los sufrimientos pasados, y revivir en  nuestros corazones el recuerdo de nuestros familiares caídos por el pecado y tener que presenciar su destrucción?   Esto proyecta una imagen diferente a la que proyecta las sagradas escrituras acerca de Dios.

En el eco de la voz del apóstol Juan tenemos una imagen clara del amor de Dios (Juan 3:16).  “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:17-18) añade: “Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar, sino para que el mundo sea salvo por él.  El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”.  Ningún padre terrenal entrega su hijo por un amigo o un hermano, pero Dios muestra la inmensidad de su amor entregado a su hijo unigénito por los pecadores. Ref. (Juan 1:29, 12:47, Pedro 1:18).

A través de la historia del pueblo cristiano vemos que la mayoría hablan de las doctrinas religiosas por tradición humana y no por convicción escritural, vemos como el pueblo cristiano sigue repitiendo como el “papa gallo” las doctrinas presentadas por los líderes religiosos de su congregación sin realizar un estudio serio y responsable de aquella información recibida.  ¿Pero que dice la revelación?  “y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida” (Apocalipsis 22:19).  Tristemente el creer sin el conocimiento de la palabra no salva. La responsabilidad no es con su iglesia, es con aquel que entregó su vida por la humanidad caída.  (Apocalipsis 1:3, 22:7, Lucas 11:28)
 En las santas escrituras los libros de Génesis y Apocalipsis se le llaman principio y fin.  Las enseñanzas de un milenio después del levantamiento de la iglesia, rompen este patrón bíblico al poner las ataduras del dragón al fin del siglo cuando ya la iglesia está en la Canaán celestial morando con el Señor.  Esto es como poner la carreta adelante y los bueyes detrás.  Si Satanás es atado cuando la iglesia es levantada y así lo afirma los que abrazan esta doctrina, tendríamos que entender y aceptar que todavía Satanás tiene libre acceso a la presencia del Padre.  Lo más sabio para corregir diferencias bíblicas es nuevamente escudriñar y profundizar lo que nos dice las escrituras.  Desde el mismo edén encontramos que Satanás tenía libre acceso a este globo terrestre.  Satanás en vivo y a todo color hizo caer a nuestros padres.
Ver Génesis 3:1.  En Génesis 4:6 podemos leer como Caín fue sobrecogido por el pecado al no escuchar la voz de Dios. En (Job 1:6) encontramos un dialogo entre Dios y Satanás.  Este dialogo prueba sin lugar a duda que Satanás tenía libre acceso a la presencia de Dios como a la tierra; si la palabra revela el libre acceso de él, es claro que así también revela el tiempo en que es atado.

En (Apocalipsis 20) se nos presenta el primer detalle que tenemos que analizar y es la encomienda de este ángel que descendía del cielo con las llaves del abismo.  Tenía que cumplir, es decir, prender, apresar al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo o Satanás.  (Apocalipsis 12:3-4) ¿Podría un ángel de menor jerarquía que el Ángel de Dios cumplir con esta encomienda tan grande?  Sinceramente no. Comparar con (Isaías 14:12-17).

Satanás es y sigue siendo el magnate del pecado de este abismo.  Recordemos cómo le dijo a Cristo después de 40 días de ayuno.  “Todo esto te daré si postrado me adorases” (Mateo 4:9).  Este ángel era un opresor aún desde lugares celestiales, al mismo Creador quiso usurparle su trono. Cuando analizamos (Apocalipsis 20:1) se nos presenta un ángel que descendía del cielo con la llave  del abismo en su mano y una gran cadena, es obvio que donde ay una llave por obligación hay una puerta.  Cristo es ese ángel que posee esta llave, la llave de la muerte y del hades. Ver (Apocalipsis 1:18).  Esto dice el santo, el verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra y cierra y ninguno abre (Isaías 22:22).  Estamos claro que solamente Cristo podía cumplir con la encomienda,  solamente el ángel de Dios podía cumplir este edicto divino.  En (Lucas 11:14) dice: “Estando Jesús echando fuera demonios que posesionaron un mudo y aconteció que salió el demonio y el mudo habló, y la gente se maravilló”.  (Mateo 9:32-34)  “pero los fariseos decían: el echa fuera los demonios por el príncipe de los demonios".  "Cristo conociendo sus pensamientos contesta: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado y una casa dividida contra sí misma cae y si Satanás está dividido en contra de sí mismo.  ¿Cómo permanecerá su reino?  Más si por dedo de Dios hecho yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros.  Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz esta lo que posee, pero cuando viene otro más fuerte que él y el vence, le quita todas sus armas en que confiaba y reparte su botín”. (Lucas 11:17,20 al 22).

Satanás era el hombre fuerte de este abismo, tenía como botín toda la humanidad caída, su arma de ataque era la ley de Dios que exigía la muerte del pecador (nosotros).  Este virus moral, el pecado, había contaminado toda la descendencia de Adán y Eva, de hecho el pueblo de Israel reconocía que estaba bajo condenación, he ahí el porqué de las ofrendas y los sacrificios.  Triste e ignorantemente todavía hay un remanente rebelde que sigue siendo posesión de Satanás, ya que declaran públicamente que están bajo la ley, es decir: viven bajo condenación. Ver (Romanos 3:10) para ellos la gracia de Dios no existe. Regresando al “hombre fuerte”,  Lucifer tenía encarcelada por un periodo de 4 mil años a toda la humanidad caída, no había uno solo que pudiera romper las ataduras del pecado.  Pero uno más fuerte que el descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena “y se llamara su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz”. (Isaías 9:6).  ¿Cuán poderoso es este ángel de Dios?  Notemos, Príncipe de paz, Padre eterno, Dios fuerte, admirable.  En lo antes expuesto hemos revelado que el ángel de (Apocalipsis 20) es Cristo y su vez Cristo es el ángel de Dios, analicemos el capítulo 13:2-23 del libro de Jueces.  Aquí se presenta un varón de la tribu de Dan llamado Manoa, y su mujer era estéril, a esta mujer apareció el ángel de Jehová y le dijo: concebirás y darás a luz un hijo y la mujer vino y lo conto a su marido.  Manoa diciendo: un varón de Dios vino a mí cuyo aspecto era como de un ángel de Dios, temible en gran manera.  Notemos la preocupación de Manoa en el versículo 8 entonces oro a Jehová.  La preocupación de Manoa era recibir directrices del ángel de Dios de cómo instruir a su hijo.  Y Dios oyó la voz del Manoa y el ángel se presenta nuevamente y Manoa vino al varón y le dijo: ¿Eres tú aquel varón que hablo a la mujer? Y dijo yo soy.  Manoa recibe instrucciones del ángel, vs. 13.  Notemos la preocupación de Manoa en conocer más del ángel, vs. 17 y pregunta al ángel,  “¿Cuál es tu nombre?”  Observemos como la revelación identifica a este ángel admirable con Cristo vs. 18  “¿Por qué preguntas mi nombre,  que es admirable?” Comparar con (Isaías 9:6)  pero aún hay mas, cuando analizamos los versos 20-23 la palabra muestra que el ángel de Dios y Jehová uno son.

La revelación de Manoa no es un caso aislado en la palabra de Dios, así también se muestra en (Éxodo cap.3)  “Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego a Moisés en medio de la zarza ardiendo y Moisés fue a ver, viendo Jehová que Moisés fue a ver, lo llamo Dios de en medio de la zarza”…  Observemos en detalle los primeros versículos del (capítulo 3 de Exodo), primero el Ángel de Jehová se presenta como una llama de fuego en una zarza que no se consumía, luego es mencionado como el ángel de Jehová y más adelante como Dios, un solo Dios con distintas funciones. Este es un ejemplo de su multiforme sabiduría,  y que lo podemos identificar a través de toda la Biblia, Dios como Padre, el que todo lo creo, Dios como Hijo, aquel que se despojo de su gloria y se hizo un poco menor que los ángeles para redimir a la descendencia caída y Dios como Espíritu Santo, el que redarguye y consuela y sustenta a su iglesia mesiánica por el periodo milenial hasta el retorno de Cristo en gloria. Su función, poner al pecador arrepentido a fijar su vista objetivamente en Cristo.  Aunque la evidencia es extensa, citaremos una cita bíblica más de la antes expuesta. (Jueces 6:11)  “El pueblo de Israel era oprimido por los madianitas y el Ángel de Jehová se le apareció a Gedeón y le dijo: Jehová está contigo y Gedeón respondió: Ah señor mío, si Jehová está con nosotros ¿Por qué nos ha sobrevenido todo esto?”  Esta conversación establece que Gedeón no sabía con quien hablaba, ver vs.14-16 y comparar con los vs. 22-23.  Notemos la expresión de Gedeón; “he visto al ángel de Jehová cara a cara, pero Jehová le dijo: paz a ti, no tengas temor, no morirás”.
Cuando estudiamos los evangelios encontramos a Satanás como ha usado un poder político Romano para traer desolación, angustia y dolor, al pueblo judío y como trato de destruir al niño Jesús.  “Voz fué oída en Ramá, grande lamentación, lloro y gemidos, Raquel que llora a sus hijos y no quiso ser consolada porque perecieron
.” (Mateo 2:18 y Jer. 31:15  El capítulo 2 de Mateo) está unido con lasos celestiales con (Apocalipsis 12:1) cuando nos presenta una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.
   
Sin lugar a dudas esta mujer es la iglesia Mesiánica vestida con la justicia de Cristo, la corona de doce estrellas, la iglesia Mesiánica naciente con los doce apóstoles y Jesús como nuestro rey y señor.  Veamos la unificación de estos 2 capítulos “y estando en cinta, (la iglesia naciente) clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento”, esto versos proyectan una imagen clara del pesebre y los magos de oriente dándole regalos al rey naciente, el niño Jesús. Ref. Estudio “La Mujer vestida de sol vs. La Fémina vestida de púrpura y escarlata”.

Regresemos al “hombre fuerte” que hemos identificado como Satanás;  quien así mismo se hacía llama  el dueño y señor del mundo, ver (Mateo 4);  en la cual está registrado el ultimo dialogo entre  Satanás y Jesús donde en forma sutil trató de engañarlo.  Después del evento de la tentación cuyo propósito era hacer caer a Jesús el esfuerzo fue dirigido a su destrucción, lo cual logro, dado que con el poder Romano y el consentimiento judío, Cristo fue crucificado. No obstante su muerte en el calvario fue la carta ganadora por parte de Dios a favor de la humanidad. Por medio de su muerte los creyentes ganan acceso al Reino y el “hombre fuerte”, “el dragón” fue echado afuera y atado al abismo, la tierra. Ver (Lc. 11:17 al 22 y Ap.20:1-3).

lunes, 13 de enero de 2014

¿Hijos de un Rey? o ¿Mercaderes de un Templo?

 I- El rey de este mundo

En los días del ministerio de Jesús y siendo sanado un joven mudo, el mudo habló y la gente se maravilló, (Lucas 11:14 y 15, Mateo 9:32-33) pero algunos de ellos decían; “por Belzebú, príncipe de los demonios hecha fuera los demonios.”  Más El conociendo los pensamientos de ellos des dijo; “todo reino dividido contra sí mismo es asolado y una casa dividida contra sí misma cae y si también Satanás está dividido contra sí mismo ¿cómo permanecerá su reino?  Digo esto porque decís que por Belzebú echo yo fuera los demonios”.  El mismo Jesús, dejó establecido que en este mundo hay conflictos entre dos reyes, el rey de este mundo, Belcebú príncipe de los demonios y Jesús el Ángel fuerte que ata al rey de este mundo, para así saquear su reino. Es decir, todas las ovejas del redil que desde el Edén fueron condenadas, por tal razón fue que El dijo: “más si por el dedo de Dios echó yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros". (Lucas 11:20).

Ninguno puede servir a dos señores, porque aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menos apreciará al otro. No podéis servir a Dios y a la riquezas (Mateo 6:24).  Desde ya aclaramos quien es el rey de este abismo terrenal. Después de Jesús haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches tuvo hambre y vino Satanás para tentarlo. Lo llevó a un monte muy alto y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos y le dijo: “todo esto te daré, si postrado me adorares” (Mateo 4:8). Queda establecido que el mundo y sus riquezas pertenecen al rey del mundo. La obra de Jesús en esta tierra era como el representante y sustituto de la raza caída, su función no fue como rey y señor de los bienes y riquezas terrenales. Estas pertenecen a Belcebú, príncipe de los demonios, quien es el mismo al que se refiere en Apocalipsis 12:9: “Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero, fue arrojado a la tierra y sus ángeles con él.” (Apocalipsis 17:17).

Para Jesús tomar el lugar del segundo Adán se despojo a sí mismo, tomando forma de siervo hecho semejante a los hombres, se humilló a sí mismo, siendo obediente hasta la muerte y muerte de cruz, (Filipenses 2:5 al 8). Jesús vino a servir, no a ser servido.  ¿Cómo es posible que las ovejas del redil se dejen engañar por estos mercaderes vestidos de ovejas?  No recordáis como nuestro señor hizo un azote de cuerdas y echó todos estos mercaderes del templo, (Juan 2:13 al 22) como Jesús nos instruye sobre estos engañadores, ¿o sois mas ciego que los ciegos de Juan 9? (Efesios 2:20-21, 2da Corintios 6:16).  La palabra revela que el mundo y sus riquezas pertenecen al rey de este abismo, amar al mundo y buscar sus riquezas es servirle al dios de este abismo, Belzebú, príncipe de los demonios. Es claro que no se puede servir a dos dioses amarás a uno y aborrecerás al otro.


II- Tesoros Terrenales

En los días de la debilidad de Cristo, Satanás quiso engañarle ofreciéndole el mundo y sus riquezas, pero esto no llegó a ningún lado ya que aquel Jesús  lo había tenido todo, era el primogénito de Dios. Había disfrutado de los tesoros celestiales más inmensos y todas estas riquezas tuvo por nada, por amor a la raza caída. Se despojó de todo y se hizo poco menor que los ángeles, por tal razón este engaño no germinó. Pero tristemente en los días postreros, el amor a las riquezas dentro de los organismos religiosos crece como yerba mala en finca abandonada, todo lo cubre. Los temas principales ya no son el sacrificio de Cristo, ahora la prosperidad corre más veloz que los atletas kenianos. La expresión “somos hijos de un rey” es el toque de trompetas de los dirigentes religiosos. Estos proclaman: ¿Qué padre no le da lo mejor a sus hijos?  Esta melodía que suena como disco rayado es cierta si se le da la perspectiva correcta: el padre eterno nos dio en Jesucristo las riquezas más grandes de su reino. Esto es en Cristo, las riquezas se encuentran en lugares celestiales donde el moho no corrompe, no en la tierra.

El príncipe de este mundo sella a sus hijos con lo que posee: la gloria y riquezas terrenales. Pero ¿qué dice Jesús con relación a los hijos de las riquezas? Quitó  de los tronos a los poderosos y exaltó a los humildes, a los hambrientos, colmó de bienes y a los ricos envió vacios. (Lucas 1:52 y 53). “No os hagáis tesoros en la tierra donde la polilla y el moho corrompen y donde los ladrones minan y hurtan, por que donde este vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” (Mateo 6:19).


III - Los hijos de las riquezas

Analicemos a la parábola del joven rico ((Marcos 10:17).  Si somos honestos reconocemos que los predicadores modernos lo que resaltan de este relato es, un hombre que por ser extremadamente rico rechazó a Jesús. Verdaderamente este joven no era un rico común y corriente como la gran mayoría. Inquiramos un poco en la biografía de este joven rico. Este joven no hizo como otras personas que esperaban que Jesús pasara por donde ellos estaban sino que fue corriendo, no pudo contener su anhelo de preguntar a Jesús. Notemos que al llegar se arrodilla, símbolo de adoración. Su primera expresión fue “maestro bueno” esto es muestra que el joven conocía la ley de Dios. En la antigüedad se le llamaba maestro solo a los maestros de la ley.  Este joven sabía que su maestro cumplía a cabalidad todas las exigencias de Dios, esta fue la razón por la cual llamó “maestro bueno”. Veamos la pregunta; ¿Qué hare para heredar la vida eterna?


Este joven reconocía que la vida eterna era por herencia, tenía que haber muerte, no se podía comprar ni vender, había que esperar la muerte del testamentario, es decir la muerte de Cristo.  Cristo como su vida perfecta nos acercó al Padre y con su muerte quedamos bajo el amparo de la ley de la herencia. Este joven tenía riquezas, pero reconocía que la vida eterna no era negociable, era solo por muerte de cruz, solo por gracia.

Notemos la contestación de Jesús “¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios”. El sabia que los pecados de raza caída estaban sobre él y aunque en El no había pecado, era considerado el más grande de los  pecadores (Marcos 10:19). Veamos la respuesta de Jesús al joven rico: “los mandamientos sabes”. Jesús reconocía que este joven conocía los mandamientos, por tal razón este joven replica “todo esto he hecho desde mi juventud”.  La palabra revela que Jesús le miró y le amó mucho (Marcos 10:21) Aquél joven era un creyente. ¿Pero qué pasó?  Jesús le dice: “una cosa te falta, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres y tendrás tesoro en los cielos”. La palabra dice que este joven se fue triste y cabizbajo porque tenía muchas posesiones, pero los afanes de este mundo, el engaño de las riquezas y las codicias de otras cosas entran y ahogan la palabra y se hace infructuosa (Lucas 8:14, Marcos 4:19).  Las riquezas materiales ahogan el anhelo de seguir a Jesús, no puedes servir al dios de las riquezas y al mismo tiempo al Dios Omnipotente. Verdaderamente este joven dejó ir de sus manos la mayor riqueza de su vida, entregar sus bienes por amor a Jesús y obtener por gracia los tesoros más grandes de los cielos. ¡Pero hay algo que no podemos dejar de lado! Al ver Jesús que se había entristecido mucho dijo: “cuán difícilmente entraran en el reino de Dios los que tienen riquezas” (Lucas 18:24). Tristemente los dirigentes religiosos corren tras las riquezas. Su preocupación no son las ovejas del redil, estas son exprimidas hasta sacarles su última gota de sangre.  Ellos tienen sus ojos puestos en autos caros, mansiones, lujos y riquezas. Mas la palabra dice: “el que confía en sus riquezas caerá, mas los justos reverdecerán como ramas". (Proverbios 23:5).  Torre fuerte es el nombre de Jehová, a él correrá el justo y será levantado, las riquezas del rico son su ciudad fortificada y como un muro alto en su imaginación (Proverbios 8:18).

La parábola del rico y Lázaro tuvo un fiel cumplimiento en el Israel de Dios y su desprecio a los profetas. De hecho Cristo vino a su pueblo, el cual le rechazó, es decir no le conocieron (Lucas16:19 al 26). Pero hay una enseñanza que no se puede dejar a un lado. “Entonces el rico dando voces dijo: padre Abraham ten misericordia de mí, envía a Lázaro para que moje la punta de sus dedos en agua y refresque mi lengua porque estoy atormentado en esta llama, pero Abraham le dijo: acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida y Lázaro también males, pero ahora este es consolado aquí y tu atormentado”. Mientras estamos en este abismo podemos tomar decisión a que dios servimos, si al dios de las riquezas o al Dios creador. Esta decisión se toma ahora, no después de la muerte. Una cima muy alta nos separa, pero es claro que “difícilmente entrara un rico en el reino de los cielos”.

 

IV- Siervos de Dios

Siendo llevado Jesús camino al calvario, le seguían una gran multitud del pueblo y de mujeres que lloraban y hacia lamentaciones por él. Pero Jesús, vuelto hacia ellas les dijo: “hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino lloréis por vosotras mismas y por vuestros hijos”. Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, en el seco ¿Qué no se hará? (Lucas 23:27-31) Este árbol verde era Cristo, recordemos que estas palabras fueron profetizadas a breves minutos antes de su muerte. Su rostro estaba desfigurado por los golpes, azotados por nuestra culpa, molido por nuestra maldad, escupido, habían cambiado al ser más puro del universo, por el más vil ladrón de aquellos tiempos (Lucas 23:3). De hecho al comienzo de su ministerio Jesús les dijo: “las zorras tienen guarida y las aves del cielo nidos, mas el hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza” (Lucas 9:58)

Si de aquél ser puro y santo hicieron tantos destrozos, ¿qué se puede esperar del árbol seco y caído? ¿Que simbolizan los verdaderos siervos de Dios? ¿Cómo es posible que si el Padre no tenia donde recostar su cabeza, ahora lobos vestidos de ovejas roban los diezmos del redil para vivir como millonarios? Viles ladrones, seguidores de riquezas de este mundo, hijos de Belzebú, príncipe de los demonios.
Desde el mismo Edén vemos dos principios en pugna (Génesis 4). Salvación por fe y salvación por obra. Estos principios marcan dos caminos, uno de salvación y otro de perdición. De igual forma la riqueza y la pobreza tienen destinos diferentes. Esto es visible en la parábola de Lázaro y el joven rico, uno gloria y riquezas materiales en este mundo donde el moho corrompen o una vida de pobreza obteniendo riquezas celestiales.

¿Qué evidencia presenta la palabra? Veamos, en Santiago 2:1-7 dice así: “Hermanos míos, amados, oíd, ¿no ha elegido Dios a los pobres de este mundo para que sean ricos en fe y herederos del reino prometidos a los que le aman? Porque ya conocéis la gracia de nuestro señor Jesucristo que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo ricos, para vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos en Cristo". (2da Corintio 8:9). La promesa del evangelio fue dada a los pobres (Lucas 4:18, 6:20). “Bienaventurado vosotros los pobres porque vuestro es el reino de Dios” (Lucas 7:22).

 

V- El gran banquete, Lucas 14:15

Entonces Jesús les dijo: “un hombre hizo una gran cena y convidó a muchos y a la hora de la cena envió a sus siervos a decir a los convidados: venid que ya todo está preparado”.  Esta gran cena simboliza las Bodas del Cordero. Cristo con su muerte y triunfo en la cruz hizo un compromiso de bodas con su novia, esto es la iglesia mesiánica. Estos siervos simbolizan los mensajeros de Dios, seguidores de Cristo y no de hombres. Aquellos que fortalecen el redil con la buena palabra y no la exprimen hasta vender la lana. Notemos como todos comenzaron a excusarse. El primero dijo: “he comprado una hacienda necesito verla, excúsame”. El segundo expresó: “he comprado 5 yuntas de bueyes, voy a probarlo, excúsame”. El tercero dijo: “estaba de luna de miel, por tanto no puedo ir”. Notemos que todos los que estaban siendo convidados eran pudientes, querían disfrutar de sus bienes materiales. Los bienes materiales ahogaron el deseo de asistir a las bodas del cordero.
Notemos este rechazo, lo vemos del pueblo de Israel hacia Dios. A los suyos vino y le rechazaron. Podemos ver como el amor a las riquezas del supuesto pueblo de Dios ahoga el deseo de seguir el buen camino, convirtiéndose de esta forma en seguidores de hombres y riquezas.


Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor, entonces enojado el padre de la familia dijo al siervo: “ve pronto (esto implica un corto tiempo) por las plazas y las calles de la ciudad y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos, los ciegos, los necesitados, aquellos que reconocen la necesidad de un salvador, por que os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados gustarán mi cena”.
En  tiempo y tiempo veremos el reino de Dios, espero que mi corazón se regocije al verte en esta cena, esto es un compromiso con Dios, no lo dejes perder por seguir al hombre y sus riquezas.  Todas estas promesas fueron reveladas desde la antigüedad. “Jehová será refugio del pobre, refugio para el tiempo de angustia” (Salmos 9:9, 10:9, 68:9 y 10, 73:12). “Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso y salvará la vida de los pobres”. “El que oprime al pobre afrenta a su hacedor” (Proverbio 14:31, 19:4, 22:22) “Cantad alabanzas, oh cielos y alégrate tierra y prorrumpid en alabanzas, oh montes, porque Jehová a consolado a su pueblo y de sus pobres tendrá misericordia” (Isaías 49:13, 66:1-2).
Jehová dijo así: “el cielo es mi trono y la tierra estrado de mis pies. ¿Dónde está la casa que me habréis de edificar? ¿Y donde el lugar de mi reposo? Mi mano hizo todas estas cosas y así todas estas cosas fueron dice Jehová. Pero mirará a aquál que es pobre y humilde de espíritu y que tiembla a mi palabra”.

 

VI- El costo de las riquezas

Estamos consientes, que en este abismo terrenal todo tiene un precio, la alimentación, la educación, el costo de vida cada día es más oneroso. Pero el amor a las riquezas tiene un precio aun más elevado, que pagarás con tu vida. Donde este tu tesoro, allí estará tu corazón.  No puedes servir a dos dioses al mismo tiempo, amarás a uno y aborrecerás al otro. Amar las riquezas es camino de muerte, no solo para ti, sino también para los que te aman y si amas a aquellos que disfrutan de las riquezas que atesoras, terminan amándolas como tú y ponen su corazón en estas riquezas, que con tu muerte serán sus riquezas.

He aquí el hombre que no puso a Dios por su fortaleza, si no que confió en la multitud de sus riquezas y se mantuvo en su maldad. Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios. En la misericordia de Dios confió eternamente y para siempre, te alabaré para siempre, porque lo has hecho así. Si puse en el oro mi esperanza y dije al oro: mi confianza eres tú, si me alegre de que mis riquezas se multiplicasen y de que mi mano háyase mucho, si he mirado al sol cuando resplandecía o a la luna cuando iba hermosa y mi corazón se engañó en secreto y mi boca besó mi mano, estos también sería maldad juzgaba, porque habría negado al Dios soberano".  Así dijo Jehová: “no se aleve el sabio en su sabiduría, ni en su valentía su alabe el valiente, ni el rico se alabe en su riquezas, mas alabe en esto el que se hubiere de alabar, en entenderme y conocerme que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra, porque estas cosas quiero”, dice Jehová (Salmos 52:7, Job 31:24). Ciertamente como una sombra es el hombre, ciertamente en vano se afana, amontona riquezas y no sabe quien las recogerá, y ahora señor ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti, se diligente en conocer el estado de tus ovejas y mira con cuidado por tu rebano, por que las riquezas no duran para siempre.

¿Y será la corona para perpetua generaciones? Mas ¡ay de vosotros, ricos! Porque ya tenéis vuestro consuelo, ¡ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! Porque tendréis hambre, ¡ay de vosotros, los que ahora reis, porque lamentaréis! ¡Ay de vosotros cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! Porque así hacían sus padres con los falsos profetas. ¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán, vuestras riquezas están podridas y vuestras ropas estas comidas de polilla, vuestro oro y plata están enmohecidos, y su moho testificara vosotros y devorará del todo vuestra carne como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros.

sábado, 11 de enero de 2014

Dios no hace acepción de persona

Dios no hace acepción de persona


Porque el señor Jehová no hace nada sin que lo manifieste a sus siervos los profetas;" Amos 3:7 a través de la historia del pueblo de Dios vemos como el creador en todo momento a manifestado a sus siervos sus decisiones.
    Génesis 6:13:“ dijo,  pues, Dios a Noé; he decidido el fin de todo ser,  por que la tierra está llena de violencia a causa de ellos y he aquí que yo los destruiré con la tierra.”  Noé fue notificado con cien años de anticipación de la destrucción de los anti diluvianos, así también debe estar bien claro en nuestras mentes que el  diluvio prefigura el juicio final.  Pero aún Dios va mas allá y dijo a Noé “entra tu y toda tu casa en el arca, por que a ti he visto justo delante de mí en esta generación".  ¿Y qué culpa tiene el justo si a Dios le place revelar?    “Porque pasado aun siete días yo hare llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noche” Génesis 7:1-4
 ¿Y quién eres tú que te opones a la voluntad del creador?   ¿Pudiste evitar que el creador le revelara a Noé el día y la hora del diluvio? Ref. Job cap. 38
Este caso de Noé no es un caso aislado en la palabra de Dios, cuatro siglos después el Dios de los cielos visita a su siervo Abraham y Jehová dijo, encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, Génesis 18:17.  Todos conocemos como Abraham intercedió por Sodoma, pero el juicio de Dios cayó sobre ella.  Pero estamos claro que Dios avisó a su siervo Abraham de lo que iba a acontecer.  “Y dijeron los varones a Lot; ¿tienes aquí alguno más? Yernos y tus hijos y tus hijas, y todo  lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar, porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová, por tanto Jehová nos ha enviado para destruirlos", Génesis 19:12.  “Entonces salió Lot y hablo a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo, levantaos, salid de este lugar, porque Jehová va a destruir esta ciudad, mas pareció a sus yernos, como que se burlaba;" v.s 14.  Notemos como en el capítulo 19 del verso 4, todo el pueblo se une desde el más viejo hasta el más pequeño para tomar a los visitantes y son heridos de ceguera y aún así la misericordia de Dios actúa dando a los yernos de Lot un regalo de gracia, ellos fueron avisados de la destrucción pero no creyeron.
Tristemente hoy,  aquellos que estudiamos la escatología y anunciamos el regreso de nuestro Señor Jesucristo a través del evangelio y la conclusión del pecado se les llama predicadores de fechas, así como los yernos de Lot  no creyeron, hoy día sucede lo mismo, pero con una variante, los que no creen son los llamados “creyentes” menospreciando las profecías con ésta frase bíblica: "el día y la hora nadie sabe"; podemos mirar en las escrituras el clásico de los clásicos, la primera profecía del advenimiento del niño Jesús; el mismo Dios Todopoderoso le dice a Eva, 4,000 mil años antes en Génesis 3:15,  “y pondré enemistad entre ti y la mujer y entre tú y tu simiente y la simiente tuya; ésta te herirá en la cabeza y tú la herirás en el calcañal".  Aunque parezca increíble la promesa de un salvador fue proclamada 4,000 años antes de Cristo. Ver como referencia Apocalipsis 1:3

    Como un recordatorio a aquellos olvidadizos, 534 años antes de Cristo; Isaías, uno de los profetas mayores, nacido en Jerusalén nos dice, "por tanto, el Señor mismo os dará señal; he aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamara su nombre Emmanuel". Isaías 7:14, 9:6,53.
Así también 595 años antes de Cristo, Miqueas unos de los profetas menores nos dice: "pero tu Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá de ti saldrá el que será Señor en Israel, y sus salidas desde el principio, desde los días de la eternidad". Miqueas 5:2.

    Para estos que no conocen la precisión del Creador, Dios a través del ángel Gabriel le dice a María, que a su vez ha de ser la madre de Jesús en Lucas 1:26; “María, no temas porque haz hallado gracia delante de Dios y ahora, concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús".  Desde ese momento que el ángel Gabriel le anuncia su embarazo contaron nueves meses, daban una hora, un día y un año  preciso.  Aunque usted no lo crea a María se le aviso nueve meses antes del nacimiento del niño Jesús.

   “ Y vosotros, amos, hacer con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vosotros está en los cielos y que para Él no hay acepción de persona" Efesios 6:9.  “Porque no hay acepción de persona para con Dios".  Romanos 2:11, Dios revela a quién quiere.  A través de la cosas que Dios hacía con su pueblo; cuando fueron liberados de Egipto y llegaron a los límites de la tierra prometida Dios los mando a tomar posesión de ella, pero el temor a los gigantes y a los hijos Anac pudo más que el temor a Jehová; por tal razón, Dios le dijo: a año por día, por ser un pueblo rebelde vagaron cuarenta años en el desierto.  Sumándole cuarenta años a la posesión de la tierra prometida.
A través de todos los tiempos Dios no ha hecho acepción de persona, Hechos 10:3.  En la revelación de Apocalipsis 3:2 se da una amonestación a la iglesia, "se vigilante  y afirma las otras cosas que están para morir, porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios".

    Es claro que esta iglesia estaba en agonía, sus obras no eran perfectas, no dependía de la justicia de Cristo, el llamado es para arrepentirse y a velar, escudriñar, pues si no vela vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.  Es claro que el ángel de la revelación nos presenta dos polos opuestos, uno positivo y el otro negativo; aquellos que no oyen, no velan, ni escudriñan serán cogidos como ladrón.  “Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas para que aquel día os sorprenda como ladrón por tanto, no durmamos como los demás, si no velemos", analicemos las profecías" 1ra Tesalonicenses 5:1-11.
El significado de Apocalipsis es quitar el velo; ¿Que es lo revelado?  A través de las escrituras hay revelación apocalíptica para los días del fin, algunas de estas revelaciones las encontramos en el libre de Daniel, Isaías, Ezequiel y Apocalipsis.  Todo lo revelado tiene un fiel cumplimiento, Dios es inmutable, si no hubiere un propósito no estuviere revelado en las escrituras.

    Muchos estudiosos de la escrituras cuando le citan las profecías y le informan que nos encontramos en el umbral de la venida de Cristo, demuestran estar más ciego que los ciegos de Juan 9 y sacando las escrituras de contexto dan por evidencia que Pablo, Juan y otros apóstoles pensaban que estaban viviendo los días del fin.  Acaso se le ha olvidado las enseñanza primaria donde aprendíamos ¿que 1 + 1 = 2?  Son mas ciegos que aquel que llevaba 38 años que no tenia visión.  A caso no se dan cuenta que desde Cristo hasta nosotros han transcurrido dos mil años, no pueden ver que la palabra habla de seis mil años. Job 5:18-19  ¿O es que para ellos la riqueza material es más poderosa que el retorno de Cristo?  El Israel de Dios, cuando llegó a la tierra prometida rechazaron entrar por temor a unos gigantes. 
El Israel de hoy no desea entrar a la Canaán celestial por que se han enamorado locamente del gigante de los bienes materiales de esta tierra.
En el año primero de Darío, hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos,  en el año primero de su reinado,  yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años, Daniel 9:1-2.  La súplica del profeta no se hizo esperar, el ángel Gabriel vino hasta él y le reveló el asunto.  Así también le reveló al profeta la profecía de las 70 semanas de Daniel 9.  Haciendo la aclaración de que las 7 semanas es equivalente a año por día.

    El primer periodo de 7 semanas o 49 años y el segundo periodo 62 semanas o 434 años, arrancaban juntos con el decreto de Ciro.
   
    Primer periodo - 7 semanas o 49 años:
   
    Este periodo arranco con el decreto de Ciro en el año 3,596 + 49 años, dando un total de 3,645.  En este año se completa la restauración de Jerusalén en tiempos angustiosos, Daniel 9:24-25.

    Segundo periodo - 62 semanas o 434 años:
Este periodo y el primero arrancaron juntos, como lo había declarado el mensajero de Dios, el año 3,596 + 434 = 4,030, en este año Cristo fue bautizado por Juan el bautista.  El apóstol Juan dice que Cristo era como de 30 años cuando fue bautizado, en este año Cristo comienza su ministerio.
    Tercer periodo - 1 semana o 7 años:
    Esta semana se dividen en dos periodos de 3 ½  años, punto de partida 4,030 + 3 ½ = 4,033 ½ ministerio de Cristo.  El segundo periodo de 4,033 ½ + 3 ½ = 4,037, comienzo muerte de Cristo; concluye con la muerte de Esteban 3 ½ años después.  Este periodo fue dedicado a predicar el evangelio al pueblo de Israel.

    El decreto del rey Ciro aconteció en el año 3,596, 404 años antes de Cristo.  El profeta Daniel vivió desde el año 3,556 hasta el 3,626.  Si se restan estas cifras restarían 70 años, esta cifra es el periodo de vida del profeta Daniel, pero si restamos el 3,626 - 3,556 da un total de 30 años.  Esto significa que Daniel tenía la edad de 40 años el día del decreto.  Queda establecido que 30 años antes de su muerte Daniel conocía el año que comenzó el ministerio de Cristo, Daniel 9:25-26, de hecho era de su conocimiento que 3 ½ años después entregaría su vida en expiación por nuestros pecados.  El capítulo 12 de Daniel es una prueba inmovible de que el Dios poderoso le reveló al profeta lo que habrá de acontecer en los últimos cuatro periodos del fin del mundo 1,150 días, 1,260 días, 1,290 días y 1,335 días.   Pero aquellos que dicen ser siervos del Señor y tener reputación delante del conglomerado eclesiástico se refugian en esta frase: “¿porque esta revelación no se la ha mostrado a los lideres y solo a ustedes?" La contestación sigue siendo la misma: Dios no hace acepción de personas. “Pero de los que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa; Dios no hace acepción de personas) a mi pues los de reputación nada nuevo me comunicaron".   Gálatas 2:6, 6:3. 1ra Corintios 8:2.
 En una ocasión visite una finca de un amigo, viendo que esta tenía una llanura hermosa en la cima de la montaña le digo, bueno Paco, ¿Cuando vas hacer una casa en esta llanura?  Su contestación no hizo esperar, el día y la hora nadie sabe, las circunstancias actuales no lo permiten.  Al cabo de un tiempo encuentro a mi amigo Paco y  noto que tiene en su poder los planos de una casa muy bonita, le pregunto  ¿estos son los planos de esta casa tan bonita?  Esta es la casa que voy a construir en la llanura que a ti te llamo la atención.  Notemos que Paco en la primera pregunta contesto en un presente, en aquel día él no sabía, pero un tiempo después, habiendo cambiado el panorama contesta en un presente continuo “esta es la casa que voy a construir en la llanura”

    Este es el caso de Mateo 24:36.  Jesús contestó en un presente, “el día y la hora nadie lo sabe" él no dijo; el día y la hora nadie lo sabrá; en un presente continuo.  Tristemente 20 siglos después se aplica el texto en el contexto de dos mil años atrás.  ¿Cuáles son las consecuencias?  Ponerle un velo a las profecías, poner palabras en los labios de Jesús, ‘en esto que nadie sabe el día y la hora’.  Juan dice, la revelación de Jesucristo: “que Dios le dio para manifestar a sus siervos las cosas que deben acontecer pronto"  Apocalipsis 1:1-3, 22:18, esto es revelación, no confusión.  Los diccionarios son fuente de información valiosa, cada palabra tiene un significado, lo cual usted no puede cambiar a la conveniencia suya.
El Cristo humillado, el Cristo exaltado
   
    Mateo 24:36, marcos 13:32. “pero de aquel día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, si no solo mi padre".  Para tener un contexto claro de un texto debemos ver el contexto histórico, en que tiempo se expresa lo revelado, en qué momento; el que contesta la pregunta de lo antes expuesto no es el Cristo glorificado, es el segundo Adán, nuestro representante.  En aquel momento el segundo Adán no había muerto por nuestros pecados, las demandas de la ley no habían sido satisfechas, el plan de la redención no estaba sellado, sin derramamiento de sangre no hay perdón de pecado.  Aquel segundo Adán era considerado y visto como el más grande pecador de esta tierra, aunque en el no hubo pecado, cargo sobre él los pecados de la humanidad.  La palabra revela que cuando el segundo Adán es inmolado por nuestros pecados la humanidad creyente es declarada como reyes y sacerdotes para Dios, ¡NO ANTES! De igual forma los pecado de 6,000 años de la humanidad cayeron sobre el ser más puro y santo que ha pisado este planeta.  Este segundo Adán es el que contesta “el día y la hora nadie sabe, ni los ángeles, ni aun el Cristo representante".  Cuando el segundo Adán estuvo en el Getsemaní, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera, la carga del pecado era grande en gran manera.  Y le dijo a Pedro y los hijos de Zebedeo, "mi alma está muy triste, hasta la muerte… yendo un poco hacia adelante se postro sobre su rostro, orando y diciendo; padre mío, si es posible, pase de mi esta copa" Mc 14:33 y 35.  Aquel cordero se sintió separado de Dios;  pero clamó,  “no sea como yo quiero, si no como tú" mateo 26:36
Este hombre separado de Dios es el que contesta: “pero el día y la hora nadie sabe" compárece con Isaías 53.  No hay parecer en el, ni hermosura, te veremos más sin atractivo para que le deseemos, despreciado y desechado.   Separado de Dios, entre los hombres fue menospreciado y no lo estimamos, con todo eso Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento.  El segundo Adán no podía ser tratado como un rey, todavía los pecados de la raza caída no habían sido espiados.

    Aquellos que abrazamos la enseñanza bíblica del Dios Trino, no podemos pensar que el segundo Adán tenía los atributos conferidos en el cielo, el no era Cristo glorificado, era representante, el sustituto de la humanidad caída, por causa del primer Adán.
 Filipenses 2:5-8  “Haya pues en nosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó en ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, si no que se despojó a si mismo tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.  Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.  La misma escritura nos revela cuando Jesús fue exaltado hasta lo sumo, cuando muere en la cruz, en este momento después de la resurrección, el mismo proclama; toda autoridad me es dada en el cielo y en la tierra" Mateo 28:18.  El Todopoderoso restituye a Cristo, el cual es glorificado y exaltado hasta los sumos.

    En pleno siglo XX y comienzo del siglo XXI encontramos que el evangelio ha sido dividido.  Los predicadores declaran el vivir y el morir de Cristo es el evangelio, tristemente esto es una media verdad.  Si el segundo Adán hubiera venido y vivido una vida pura y santa por la raza caída y no hubiera derramado hasta su última gota de sangre, de nada valdría; sin derramamiento de sangre no hay perdón de pecado.  Y si hubiese venido y vivido una vida perfecta y derrama su sangre por nuestros pecados y no hubiese resucitado, no tuviéramos esperanza de vida.

    Cuando los discípulos, estando con Jesús lo ven ascender al cielo, sus rostros entristecieron viendo a su maestro perderse en las nubes, oyendo la voz de dos varones vestidos de blanco que les dicen: ¿Por qué estáis triste? “Este mismo Jesús que asciende al cielo de la misma forma descenderá". Sin la promesa de volveré otra vez, no existiría la esperanza de la proclamación del evangelio.
La luz de la justificación por la fe, el segundo Adán, el representante de la raza humana, su nacimiento, su vida, su muerte y su resurección, este mensaje es como el sol por la mañana que todo lo alumbra, calentado a la madre naturaleza después de una noche fría.  Pero el advenimiento de Jesús es más que el sol en todo su resplandor, porque su rostro es como el sol cuando resplandece con toda su fuerza, apocalipsis 1:16, Isaías 60:19

jueves, 17 de octubre de 2013

Adán nos condeno y Cristo nos redimió


           La directrices de Adán y Eva tocaron profundo en el corazón de Abel, vemos como andando el tiempo le ofrece al creador una ofrenda, (Génesis 4:1).  La elección de esta ofrenda, ‘un cordero’ vino a su mente en honor a las enseñanzas precisas de sus padres.

          Abel recordó con tristeza en su corazón cuando su padres con los ojos llorosos le revelo que el creador le había dado cuerpo perfecto, que en su mente no había maldad, (Génesis 1:26-31).  Con su corazón llenos de dolor recordaron la felicidad que disfrutaron en el Edén antes de la caída, sus padres no le escondieron nada a sus hijos, le revelo que si el siendo un ser creado perfecto, no pudo darle una obediencia perfecta a las exigencias divinas como era posible que un ser terrenal con naturaleza de pecado sembrara esa falsedad en su corazón, (1ra Corintios 15:48).  Cual el terrenal, tales también los terrenales, así también les revelo que con la caída vino la separación, que por tal razón Jehová Dios, tomo un cordero, lo sacrifico para cubrir la desnudes de nuestros padres, (Génesis 3:7-21).  Abel comprendió que la aceptación de la decencia caída no podía depender de sacrificios humanos, que la humanidad naciente necesitaba un sustituto, que por la desobediencia de sus padre vino la condenación,  las exigencias de Dios eran infinitas, solo un ser infinito podía mediar las separación de la humanidad con el creador.

          Todavía en la mente de Abel fluían las palabras de su madre dadas por el creador “y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente  y la simiente suya, esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañal.”  (Génesis 3:15).  Abel se dio cuenta que en aquella promesa estaba la esperanza de la raza caída, la esperanza de un salvador.  Con alegría en su corazón se dio cuenta que el justo por fe vivirá, (Hebreo 10:37-39, Génesis 3:11).  Con esta motivación fue, tomo un cordero, puro y sin defectos y lo puso en un altar en ofrenda al creador, por la fe comprendió que la sangre y la vida de aquel corderito inocente, representaba la ofrenda del Dios del cielo ofreciendo a su hijo su unigénito muriendo entregando su sangre, su vida por la humanidad sumida en condenación donde ningún hombre terrenal podía mediar para reparar el daño ocasionado por la desobediencia.
        
          Pero su alegría no duro mucho, miro hacia el campo y vio a lo lejos su hermano Caín que también traía ofrenda a Dios (Génesis 4:1), con su corazón contristo vio que su hermano no traía un corderito, traía en sus manos los frutos de la tierra, las obras de manos, su rostro aun estaba mojado con el sudor de su frente.  ¿Cómo podía ser posible?  El era primogénito, él era el recibiente de las bendiciones, era la cabeza de su hermano menor.  (Éxodo 13:82, Génesis 24:55-60).
        
          Tristemente Caín, no comprendió lo revelado por sus padres.  En la mente de Abel, estaba proyectada la imagen cuando su madre le dijo que al ser creado, el creador los vistió con trajes de luz.  Que esta vestidura era vestiduras celestiales confeccionadas en el cielo, donde no había hebra de hilo humana, que ellos lo comprendieron cuando desobedecieron al creador, al verse desnudos tomaron hojas de higuera y se confeccionaron vestiduras, (Génesis 3:7) estas vestiduras simbolizaban la mediación humana.  Abel comprendió que la ofrenda de su hermano no podía ser aceptada, era un principio de salvación por obras. (Hebreo 11:4; 10:1-10)
      
          El dolor y angustia de Abel no duro mucho, Caín se levanto contra su hermano Abel, y lo mató, (Génesis 4:8, 1ra Juan 3:12).  Tristemente estos dos principio en pugna, salvación por fe y salvación por obras, siguen ocasionando controversia entre hermano, podemos ver como Pabló aconseja a Timoteo con relación a esto, como te rogué que te quedases en Efesios cuando fui a Macedonia para que mandases a algunos que no enseñen diferentes doctrinas, (1ra Timoteo 1:3).  Estamos claro que la fe versus las obras es un conflicto que ha perdurado por seis mil años.  Así como Pablo, muchos creyentes podemos ver como las muchedumbres corren como el que corre a ciegas (Romanos 9:16 / 1ra Corintios 9:16).
        
          En una carrera desenfrenada, como hizo Caín, creyó que su ofrenda era de mayor valor que la de Abel, Caín en su interior oía su ego, yo labre la tierra, plante las semillas, he logrado cultivar los mejores frutos, Dios reconocerá que yo no he hecho como mi hermano Abel, que tomo un cordero de la manada que nada le ha costado.

           El plan de la redención de la descendencia humana había sido planificado desde antes de la fundación del mundo, estaba sellado con anillo celestial,  no es opcional ni es negociable.  Ni Caín ni ningún otro ser humano, ni ángeles, ni potestades de las tinieblas pueden cambiarlo, somos justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús, (Romano 3:24-26).  Mas al que no obra si no cree en aquel que justifica al impío su fe le es contada por justicia, (Romanos 4:5-13).
        
          Por qué no por la ley fue dado a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, si no por la justicia de la fe.  Por tal la escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, Dios da, de antemano las buenas nuevas a Abraham, diciendo: “en ti serán benditas todas las naciones” (Gálatas 3:8) para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna, (Tito 3:7) el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación (Romanos 4:25).

          Tristemente el concepto de representación y sustitución es desconocido para la mayoría de los organismos religiosos, muchos pueblos creen que Cristo murió por sus pecados pasados.  Pero ahora cuando ellos reconocen su error, la carga de los pecados presente esta sobre ellos. ¿Pero que dice el apóstol Pablo?

          Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros, notemos; siendo aun pecadores en un presente continuo, Cristo murió por los pecadores, (Romano 5:8-18).  Por tanto, como el pecado entro en el mundo por un hombre Adán” y por el pecado la muerte, a si la muerte paso a todos los hombres, por cuanto todos pecaron, por representación, no obstante, reino la muerte desde Adán hasta Moisés, aun con que los que no pecaron a la manera de la trasgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir, pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno, murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.  Y con el don no sucede como el caso de aquel uno que peco.  Por que ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas trasgresiones para justificación.
        
          Pues si por la transgresión de uno sólo reino la muerte, muchos más reinaran en vida por uno sólo, Jesucristo, lo que recibe la abundancia de la gracia y del don de la justicia.  Estamos claro, que no existe sacrificio en el mundo, ni comidas o bebidas, ni ofrendas humanas, ni obras misioneras, ni días sabáticos que puedan comprar esta salvación de Dios.  No existe, ni existirá tesoro en esta tierra que pueda comprar una sola gota de la sangre derramada por el ser más puro y santo de todo lo creado.  Estas riquezas celestiales son tuyas solo por gracia, este es el único camino que conduce a la vía eterna, el sello de Dios es el evangelio, no lo rechaces por que en esto te va la vida.
        
          Estamos claro que el sello de Dios es el evangelio y “no es negociable” ni día de reposo, ni nada de este mundo puede remplazar el sello de Dios en Cristo, su vida, su muerte y su resurrección es el evangelio, el sello de Dios.  La preciosa sangre de Cristo derramada en el calvario no puede ser remplazada por las inmundicias humanas, solo aquellas mentes contagiadas por el fanatismo y corrompidas por el legalismo pueden anidar en sus corazones semejantes aberraciones.

          En muchas ocasiones he oído la manifestación de que el Espíritu de Dios no habita en cuerpos enfermos y contaminados, que el cuerpo tiene que ser purificado, para que el Espíritu de Dios more en el creyente.  Estos disparates vienen cuando no se hace un estudio cuidadoso de la palabra de Dios.
        
          Si el Espíritu Santo fuese a morar en cuerpos purificados no hubiera descendido del cielo a este planeta, a si es revelado en las escrituras, “toda cabeza está enferma y todo corazón doliente, desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en el cosa sana, si no herida, hinchazón y podrida llaga” (Isaías 1:4-6 / Salmos 38:3-7).  El hombre fue degradado de tal manera delante de Dios que la palabra declara; “Pesando a todos los hombre en una balanza son menos que nada”, (Salmos 62:9 compárese con Romano 3:9-12).
       
          ¿Cómo es posible que un ser humano, en un tiempo tan desarrollado como el nuestro, este haciendo como el papa gallo y las cotorras repitiendo todo lo que oyen sin un análisis serio y responsable?  Como es posible que puedan pensar, que un régimen alimenticio, antibiótico o elipsis mágica puedan purificar un cuerpo contaminado como lo prueban las Escrituras, seguir corriendo detrás de estas aberraciones es correr a ciegas a los confines del mismo infierno.  A ti te digo, si verdaderamente has creído, si es cierto que tu organismo religioso es la iglesia de Dios, si el Dios del cielo Jesús de Nazaret, que es mi Dios, si es también tu Dios, uno de los dos está equivocado, si yo estoy en lo cierto tu camino es la perdición.
 
          Yo lo ruego a mi Dios que tú seas de los entendidos de (Daniel 12:10) y si eres de los entendidos y no vienes a mí y me pruebas con la palabra que estoy equivocado, por la sangra mía Dios te reclamara.  Si tú crees en las denuncias expuestas, estas en valles de muerte, si el que te escribe está equivocado y tu no lo enfrentas Dios te reclamará.
        
          Hijo de hombre, y te he puesto por atalaya a casa de Israel, oirás, pues, tú la palabra de mi boca y los amonestare de mi parte; cuando y diré al impío, de cierto morirás y tu no le amonestare, ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandare de tu mano.  Pero si tu amonestare al impío y el no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, el morirá por su maldad, pero tú habrás liberado tú alma, (Ezequiel 3:18-19 / 33:6)

lunes, 14 de octubre de 2013

La voz de los siete truenos

La voz de los siete truenos


      Vi descender del cielo a otro ángel  fuerte: (Apocalipsis 10:1) ¿Cuál sería el propósito de Juan, de hacer énfasis en estas siete palabras, del descenso de otro ángel?  Es claro que todo lo revelado en las escrituras tiene un orden magistral, Dios es un Dios de orden. Si identificamos la identidad de este otro ángel tendremos un conocimiento más claro del libro de Revelación, y del angel fuerte; y el otro que descendió anteriormente.

             (Apocalipsis 20:1) 96 años antes del descenso del ángel fuerte, vi a un ángel que descendía del cielo. Notemos que lo primero que hace Juan es darnos la identidad de este ángel: con las llaves del abismo. Veamos a (Isaías 22:22). Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará y cerrará y nadie abrirá.  (Apocalipsis 1:18 / 3:7).  El único poseedor de la llave de la vida y la muerte es Cristo, el ángel tenía una gran cadena en la mano (Apocalipsis 20:1 y 2). Veamos su encomienda:

            Y prendió al dragón; en el mismo edén la serpiente antigua, el enemigo de las almas se hizo dueño y señor (Génesis 3) Nuestros padres Adán y Eva tenían el dominio de lo creado por Dios (Génesis 1:26), tanto la vida de la pareja, como la de su descendencia dependía de un vivir perfecto. La serpiente hizo caer a nuestros padres y se hizo rey y señor de este mundo. (Mateo 4:8-9) el hombre vivió sin paz y sin amor por 4 mil años, estaba bajo condenación, ni uno solo podía satisfacer  las justas demandas de la Ley de Dios. Este ángel “Cristo” desciende, ata al hombre fuerte de esta tierra y libera al hombre bajo condenación (Marcos 3:25-27) la gran cadena tenía 33½ eslabones de vivir perfecto, símbolo de el vivir, el morir de Cristo.  ¿Si el ángel de la gran cadena era Cristo, quien es el ángel fuerte? (Apocalipsis 10:1).  El vidente nos hace referencia al pacto de Dios con Noé (Génesis 8:20 / 9:8-16);  El diluvio trajo la primera destrucción por causa del pecado, si el ángel fuerte tiene el arcoíris sobre su cabeza y el mensaje del librito es previo a los días finales, deja establecido que los días del juicio han llegado, la destrucción por fuego. Solo Cristo puede levantar sus muertos y enjuiciar a los que les negaron (Apocalipsis 7).

            (Apocalipsis 10:1) Y su rostro era como el sol, la declaración de (Apocalipsis 1:15-16 y Mateo 17:2) no dejan duda alguna de que este ángel fuerte es el que era el hijo del Carpintero; el amado Jesús.

            (Apocalipsis 10:2) Y puso su pie derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la tierra; el mar simboliza las muchas aguas, (Apocalipsis 17:15) y simboliza pueblos, muchedumbre, naciones y lenguas; la tierra símbolo de donde el hombre fue tomado, en otras palabras, el mensaje del librito es de carácter mundial, vida o muerte; Juicio de Dios.           

            Analicemos (Apocalipsis 10:5) y mantengamos en nuestra mente la verdad revelada de que el ángel de la gran cadena es Cristo, al igual que el de (Apocalipsis 10:1).  Notemos que Cristo hace un juramento, levantó su mano al cielo, (Apocalipsis 10:6); y juró por el que vive por los siglos, de los siglos que el tiempo no sería más, (Apocalipsis 14:7) comparece con (Daniel 12:7).  El vidente Daniel tiene una visión de los días postreros y se le presentan los días del juicio final,  tiempo de angustia, y la liberación del pueblo santo; la resurrección de los impíos, y el ultimo pregón del tercer ángel con los entendidos (Daniel 12:1-3) pero se le ordenó sellar el libro, (Daniel 12:4) y luego se le vuelve a ordenar que selle hasta el tiempo del fin. La repetición de la orden implica que es irrevocable, no hay vuelta atras (Daniel 12:9).  En esta visión Daniel ve dos varones: a Cristo y a Gabriel y Gabriel pregunta a Cristo, (Daniel 12:6) ¿cuándo será el fin de estas maravillas? Si los textos  1 y 2 hablan de la venida de Cristo y el juicio, y la pregunta de Gabriel es ¿cuándo será el fin del mundo? La contestacion del varón vestido de lino es que sería por tiempos, tiempo y medio tiempo, bajo un juramento sagrado. Cristo le revela a Daniel un periodo de 3 años y medio. Y este varón es Cristo y Cristo es el ángel de (Apocalipsis capítulos 10:1 / 20:1). Veamos el porqué: Cristo revela a Daniel cuatro periodos de tiempo de los días del fin, (Daniel 8:12-13) las 2,300 tardes y mañanas, equivalente a 1,150 días. En (Daniel 12:7) 1,260 días, (Daniel 12:11) 1,290 días, (Daniel 12:12) 1,335 días. El varón vestido de lino le revela los periodos a contar de los últimos días, como un testimonio de la  omnisapiencia de Dios, dado que faltaban 600 años para la expiación de Cristo por nuestros pecados.  Pero no le reveló los detalles de los eventos; Jesús declaró que los profetas y la ley serian hasta Juan, (Mateo 11:13, Lucas 16:16) siendo Juan el discípulo amado y el ultimo de los apóstoles, el ángel fuerte le revela con lujo de detalles todo lo que ocurriría en los últimos 85 años de la historia de este mundo.

            En (Apocalipsis 10:2) dice que el angel tenía en su mano un librito abierto.  Notemos que el texto 5 es la continuación del texto 2, el pie derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la tierra.  La posición de sus pies en la tierra y mar, implicaciones de carácter mundial.  No hay duda que lo revelado en el librito es de vital importancia para la humanidad.

            En (Apocalipsis 10:6) el Angel juró. El primer juramento y el segundo son solemne ratificado que al comenzar el conteo de los tiempo de Daniel 12 el tiempo no sería más: fin del pecado de los impíos que no quisieron entender (Daniel 12:10)

            En (Apocalipsis 10:2) se habla del librito abierto: ni en la antigüedad, ni en nuestros tiempos han existido un libro en blanco, el nombre de libro lo determina la enseñanza o el mensaje que este contenga.  El ángel fuerte le habló al apóstol con nombre y apellido: “el librito” y si el mismo estaba abierto, era claro que tenia la encomienda de redactarlo, este librito es el libro de revelación.

            En (Apocalipsis 10:3) dice  "y clamo a gran voz", como un león: el león de la tribu de Judá que es Cristo, el Dios altísimo, declara o entrega a Juan el librito.  Juan era el instrumento en las manos de Dios, Juan tenía que escribir y sellar hasta los tiempos determinado por Dios. (Apocalipsis 10:4) cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, Juan iba a escribir y así lo hizo, si no hubiese sido así no tuviéramos el libro de revelación en nuestras manos, esta es la razón por la cual se le ordena sellar el librito.  Parte de esta revelación es la cual fue revelada a (Daniel 12:1-4) y se le ordenó sellar, hasta el tiempo del fin, Juan tenía que escribir.  Pero también no podía violar el juramento del varón vestido de lino que se extendía hasta los días del fin, es por tal razón que se le dice "no las escribas", en otras palabras: no las reveles hasta los días de los entendidos.  (Apocalipsis 10:5-6) Esta es la razón por la cual la orden de no revelar es primero y después del juramento de que el tiempo no sería más. 

            (Apocalipsis 10:7) en los días de la voz del séptimo ángel, el misterio de Dios se consumara, “la consumación de los siglos” el fin del reino del hombre de pecado.  (Apocalipsis 11:15) el séptimo ángel tocó la trompeta. Notemos que la trompeta trajo grandes voces ¿En dónde?  El cielo ¿Qué decían? Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Senor Padre y de su Cristo y su reino será eterno. En (Apocalipsis 11:16) la escena presentada en este texto pone a los veinticuatro ancianos y los redimidos ante el trono de Dios. ¿En que mente podrá anidar que la iglesia todavía este en tierra? Cuando hacemos un análisis responsable del librito de Revelación, encontramos que estos eventos apocalípticos tienen un orden divino.  El vidente comienza enfocando la fuente de todo lo creado por el padre, Hijo y Espíritu Santo (Apocalipsis 1).  Luego, el versículo 3 envía un mensaje a la plenitud de la iglesia del periodo milenial entiéndase d/c hasta su regreso. En (Apocalipsis 4) se presenta el trono de Dios y el cordero, seguido de los siete sellos. (Apocalipsis 6:12) nos revela el sexto sello; este sello nos revela la gloriosa venida de Cristo y es paralelo con (Mateo 24:29-31, Joel 2:10, Daniel 7:9-13, Isaías 27:13, Apocalipsis 8:1). Revela el preludio a los toques de las trompetas, (Apocalipsis 8:1-5) presenta la iglesia con todos los santos ante el altar de oro, delante del trono de Dios, después, solo después comienza los toques de las trompetas y el derramamiento de las copas de la ira de Dios (Apocalipsis 16:1-17)  ¿Cómo es posible que por temor a carne y sangre, existan algunos creyentes que en estos momentos históricos estén esperando el tiro de salida de (Daniel 8, 12, Apocalipsis 12, 13) cuando en estos momentos el cielo se está desvaneciendo?

            (Apocalipsis 10:7) pone la séptima trompeta como el sello de la consumación de la ira, con los toques de las trompetas y las copas de la ira, en el contexto de (Daniel 2:27-28). Nos revela que misterios de Dios son cosas no reveladas o escondidas en el versículo 29 y el que revela los misterios mostró lo que ha de ser. Estas cosas reveladas en estos estudios son misterios escondidos de Dios y tu hermanito mío las estas conociendo para que formes parte de los entendidos de Dios de los últimos días.

            (Mateo 13:11) El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no le está dado. (Mateo 13:12-14) En los atrios celestiales existe un calendario, este tiempo para todo un tiempo determinado, ningún ser terrenal puede cambiar ni una j ni una tilde por temor o desconocimiento, en esto te va la vida.

            (Apocalipsis 10:8) "Come el librito": en toda la evidencia presentada hemos probado que el mensaje revelado a Juan, era con un solo propósito, Juan fue el instrumento escogido por Dios,para redactar el librito de Revelaciones. Tenemos que estár claros que Juan podía como el librito; el mismo capítulo 10, lo revela (Apocalipsis 10:4) "sella la revelación;" no las escribas, “NO REVELES” el tiempo no sería más, “LOS DIAS DEL FIN” Es claro que Juan no viviría para estos tiempos, para los días del fin. Estos acontecimientos estan pautados para los días del juicio: Los días de Daniel 12.

            (Apocalipsis 10:8) "La voz que oí del cielo hablo otra vez conmigo y dijo: ve toma el librito" que estaba “abierto” Si Juan escribió y selló (Apocalipsis 10:4) este mandato no es para el apóstol Juan.  (Apocalipsis 10:8) La encomienda de él era escribir y sellar hasta los tiempos del fin; Juan profetizó unos  hechos que permanecerían sellados hasta los días del fin, lo que Juan reveló quedó sellado, el texto 8 dice que estaba abierto implica la orden a los entendidos.

            Tomemos como ejemplo a Isaías, profeta durante los reinados de Uzias, Azarías, Jotam, Acab y Ezequías, reyes de Judas, 534 años a/c. En esta fecha Isaias profetiza el reino del Mesías pero el que preparó el camino fue Juan el Bautista (Isaías 40:1 / 53:1).  Estos mismos hechos los vemos en (Daniel 9:25), la profecía que revela el en los tiempo de la expiación de Cristo, pero el preparó el camino fue Juan el Bautista.  Por tal razón Juan el discípulo no puede resucitar para preparar las fiestas a las bodas del cordero; esto le corresponde a los entendidos (Daniel 12:3). 

            "Y fui al ángel", (Apocalipsis 10:1-4) vemos la encomienda de Juan (Apocalipsis 10:8-9)  la encomienda de los entendidos.  Notemos que tres textos revelan la orden de tomar el librito. Veamos, en (Daniel 12:7) se revela el periodo final de 3 años y medio, pero se le ordena a sellar.  Segunda orden (Apocalipsis 10:1-7) se le dan los eventos finales con lujo y detalles y se le ordena a Juan sellar (Apocalipsis 10:4).  Veamos (Apocalipsis 10:8-10) se le ordena tomar el librito, comerlo y palpar su dulzura y pagar el costo de sentir la amargura en el estomago, esto es por seguir a Cristo.

            (Apocalipsis 10:11) y me dijo: "es necesario que profetices “otra vez” sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes"  (Mateo 25, Habacuc 2:1-4) La petición  del texto 8,9, y 10 implica que es irrevocable, esto es la conclusión del texto 6 el juramento sagrado que el tiempo no sería más.
Hermanito o hermanita mía en tus manos se encuentra la ultima invitación a las fiestas de bodas, (Mateo 22:1) solo tú tienes el privilegio de ser parte de los entendidos, que estaremos el próximo año esperando el regreso de nuestro rey y señor y morar eternamente con él en la Canaán celestial.  El llamado es claro y preciso.  Hay solo dos caminos: el camino de vivir en un perfecto amor donde no existe la maldad, solo justicia bondad y amor a todos tus semejantes, o el camino de ver como los reinos y los reyes de este mundo, justamente con todas sus riquezas son destruidas y quemados por toda la eternidad.